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La Fura dels Baus



“Este montaje es la apuesta más arriesgada que ha puesto en escena La Fura dels Baus desde sus inicios”. Así de contundente se mostró Pedro Gutiérrez, actor principal del montaje ‘Boris Gudonov’. Gutiérrez adelantó que este giro de tuerca no viene de la mano de la peligrosa temática que trata esta obra sobre el terrorismo y el poder, sino que, además, “el lenguaje furero ha evolucionado para implicar al público y obligarlo a que reflexione de manera crítica ante uno de los mayores problemas del mundo contemporáneo”. Y esta conjunción de factores da como resultado un montaje que aún sigue siendo fiel a la filosofía de una de las compañías más complejas del panorama nacional. ‘Boris Godunov’ se representará en el Teatro Cuyás desde mañana jueves, 27 de noviembre, al domingo 30. Cuatro funciones que llenarán el escenario y el patio de butacas del primer recinto escénico del Archipiélago de tiros, gritos, contradicciones y posiciones ideológicas templadas por el matiz insostenible del radicalismo. Teatro furero “con textos a la italiana”, según declaró el propio actor. Las entradas están a la venta en las taquillas del teatro, a través de su página web (www.teatrocuyas.com) y en el teléfono 902 405 504.
Luz Caballero, consejera de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria, manifestó que más allá de “la lógica expectación que despierta la presecia de una compañía como La Fura dels Baus en la isla”, ‘Boris Godunov’ ofrece la oportunidad de enfrentarse cara a cara con un fenómeno complicado como el terrorismo. La responsable del área destacó que también resulta interesante la posición del texto como “teatro dentro del propio teatro”, un ángulo “muchas veces tratado desde el cine pero muy raro sobre los escenarios”. Caballero invitó al público isleño a “vivir una experiencia diferente” y señaló que es de agradecer la existencia de compañías como la catalana “que se arriesga y se atreve” a hacer cosas que otras ni siquiera se plantearían.
Y este modelo tiene un público fiel “al que hay que satisfacer”, comentó Gonzalo Ubani. El director artístico de Teatros del Cabildo destaca que “sabemos que hay un tipo de público furero que después no suele acudir a otro tipo de funciones”, una razón que “justifica la inclusión de esta compañía rompedora para cerrar una programación equilibrada que satisfaga a todo tipo de públicos”. Ubani resaltó que  ‘Boris Godunov’ es “una reflexión sobre el poder y sobre la imposición de ideas a través de la violencia”, lo que convierte al montaje en “tremendamente actual”.
Y en esa dinámica de lucha por el poder se engarza la obra escrita por Pushkin como punto de arranque. “Este autor fue el primero en hacer al pueblo protagonista de los textos, y eso le valió el exilio. En ‘Boris Godunov, Pushkin reflexionó muy certeramente sobre la corrupción y la atracción del ejercicio de poder y en ese contexto se produce la entrada de los terroristas en la sala”, destaca Pedro Gutiérrez. El resultado es una obra “furera, por la caña, pero rompedora por la profundidad del mensaje”. “Mantenemos las formas y parte del lenguaje propio de la compañía, pero con ‘Boris Godunov’ vamos un poco más lejos y abordamos el tema desde un punto de vista reflexivo. Ya no hay visceralidad y juego físico, aunque muchos detalles recuerdan al lenguaje propio de la compañía”, señala el actor protagonista.
Después de interrumpirse la función, el escenario y el patio de butacas se convierten en un lienzo donde se dibujan las personalidades de los propios terroristas (desde el idealismo más infantil al pragmatismo político pasando por la sed de venganza o la lucha por interés personal) y las reacciones del Estado cuando afronta este tipo de crisis. “El público se sentirá protagonista absoluto del montaje. Nosotros hablaremos con ellos, les increparemos, haremos que sientan que están, verdaderamente, en peligro”, señala. Un cuidado uso de recursos audiovisuales completan el contexto y hacen de ‘Boris Godunov’ un montaje “creíble” y una “experiencia intensa”.
El punto de partida de esta obra escrita por Álex Olle (director del montaje) y David Plana, parte de los hechos que se sucedieron en 2002 en el teatro Dubrovka de Moscú durante una representación del musical Nord-Ost. El 23 de octubre de aquel año, un grupo de terroristas chechenos asaltaron el teatro durante la función. Más de 900 personas permanecieron dos días y medio como rehenes de un grupo de hombres y mujeres armados, que exigían la salida de las tropas rusas de Chechenia. Después estériles negociaciones, la intervención de las fuerzas especiales rusas, que tomaron el teatro amparados en una nube de gas, acabó con la vida de 130 rehenes y 41 asaltantes. El acto fue posteriormente reivindicado por el caudillo checheno Movsar Barayev.
Pero este ‘Boris Godunov’ no pretende hacer una versión dramatizada de este acto luctuoso. Es Teatro. Y para ello no se ha personalizado ni el grupo terrorista, ni el conflicto internacional que provoca la acción. La idea, señala Gutiérrez, “es hacer pensar al público más allá de casos concretos que consigan abstraer a los espectadores de posibles juicios de valor previos”.
Convénceme especial
Por otra parte, miembros de la compañía La Fura dels Baus protagonizarán una edición especial del programa Convénceme que se celebrará en el Instituto de Enseñanza Secundaria  Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria el próximo viernes, 28 de octubre, a las 12.00 horas. A este encuentro con la compañía catalana asistirán los alumnos de Bachillerato de Artes Escénicas de la isla

La Fura dels Baus vuelve a romper esquemas



La Fura dels Baus vuelve a romper esquemas. La compañía catalana trae hasta el Teatro Cuyás su último montaje, Boris Godunov, una atrevida apuesta escénica que convierte en patio de butacas del recinto escénico en parte del escenario y a los espectadores en protagonistas de la trama. El punto de partida de esta obra es sencillo. El director Alex Ollé enfrenta a los espectadores al grado máximo de angustia social del mundo occidental: ser el blanco de un atentado terrorista. A partir de ahí, se desgranan otros muchos asuntos de fondo tales como el acceso al poder de personajes sin escrúpulos como el mismísimo ‘Boris Godunov’ que se representa en el escenario cuando el teatro es asaltado por terroristas. La obra se ve interrumpida y el teatro tomado por un grupo radical que mantiene al público como rehén. Atrevidos audiovisuales o la acción que se desarrolla en la calle completan la paleta de atractivos de una obra que promete colgar el cartel de ‘no hay billetes’ en el Cuyás. Las entradas ya están a la venta en las taquillas del propio teatro, en su página web (www.teatrocuyas.com) o a través del teléfono 902 405 504.
Alex Ollé destaca que la elección de la obra de Pushkin como telón de fondo de este estudio sobre el terrorismo no es casual. “Es un texto que habla del poder, de la corrupción y del asalto al poder por parte de un hombre que se hace pasar por el heredero legítimo al trono de Rusia. Los paralelismos con la acción terrorista que se ha producido en el teatro son importantes. Dos mundos, realidad y ficción, que confluyen y se tocan. Algunos textos y personajes están inspirados en la obra original, pero se ha realizado un trabajo de contemporanización del contenido de la obra, se ha reescrito el texto, y se han seleccionado pequeñas partes del montaje para ser representadas”.
La idea de ‘Boris Godunov’ surgió tras los hechos ocurridos en el teatro Dubrovka de Moscú el 2002 durante una representación del musical Nord-Ost. El 23 de octubre de aquel año, un grupo de terroristas chechenos asaltaron el teatro durante la función. Más de 900 personas permanecieron dos días y medio como rehenes de un grupo de hombres y mujeres armados, que exigían la salida de las tropas rusas de Chechenia. Después estériles negociaciones, la intervención de las fuerzas especiales rusas, que tomaron el teatro amparados en una nube de gas, acabó con la vida de 130 rehenes y 41 asaltantes. El acto fue posteriormente reivindicado por el caudillo checheno Movsar Barayev.
La Fura dels Baus ficciona un hecho real aunque, según explica Ollé, la intención de la compañía catalana dista de llevar a escena lo que pasó en el teatro moscovita. La trama gira en torno a los terroristas que secuestran el teatro mientras se está representando una versión de la obra Boris Godunov, de Alexander Pushkin. Durante el asedio, el espectador asistirá a las disputas internas de los asaltantes y la lucha por el poder, así como al funcionamiento de los gabinetes de crisis y de la figura del mediador de conflictos. Las transcripciones reales de los hechos por parte de supervivientes han servido a La Fura dels Baus para elaborar buena parte del espectáculo. Algunas de las situaciones que pueden parecer más irreales proceden directamente de la realidad. Los actores Pedro Gutiérrez, Sara Rosa Losilla, Pep Miras, Juan Olivares, Francesca Piñón, Albert Prat, Òscar Rabadan, Fina Rius y Manel Sans serán los encargados de convertir el Teatro Cuyás en un inmenso escenario y hacer creíble una trama que ha arrasado en los mejores teatros de España.
El video juega un papel fundamental en el montaje. Gracias a las pantallas, el público les verá colocar explosivos en las dependencias del teatro, y sufrirá su hostigamiento y sus discusiones. La obra refleja también las discrepancias de puntos de vista entre los secuestradores, que responden a distintos arquetipos conocidos de terrorista: el violento, el dialogante, el que lo daría todo por defender sus ideas y el que ve cómo sus principios se resquebrajan en una situación límite.
“Boris Godunov es un reto para los actores, debido a la propuesta inusual, atrevida y arriesgada: la escenificación de un acto terrorista dentro de un teatro, con los espectadores como rehenes y con un espacio escénico tan grande como toda la sala”, señala Alex Ollé. La complejidad del tema (violencia y terrorismo) pide cuidado y sensibilidad en la puesta en escena. Por este motivo, se ha huido en todo momento del realismo a la hora de construir la historia y los personajes.